Naturalmente nuestro cuerpo está preparado para mantenerse en movimiento, hecho que hoy en día es más infrecuente en lo que refiere a una rutina diaria. El trabajo, las relaciones virtuales, y la accesibilidad a adquirir bienes y servicios desde la comodidad de casa, colaboran con el sedentarismo.
En esta nota hablaremos sobre los beneficios de destinar un espacio específico para realizar actividad física regular para tu salud, y por dónde comenzar.
¿A qué nos referimos con actividad física?
Antes de entrar en los beneficios, es importante que sepas qué es la actividad física. La actividad física se refiere a cualquier tipo de movimiento que hace tu cuerpo y que requiere energía. Esto incluye caminar, correr, nadar, andar en bicicleta, hacer ejercicios en el gimnasio, entre otros. ¡Inclusive en las actividades diarias que realizas!
Beneficios de la actividad física para la salud física
Los beneficios que podés obtener son múltiples. Seguramente oíste de alguno de ellos, vamos a profundizar un poco en cada uno.
Mantener un peso saludable
En primer lugar, la actividad física regular puede ayudarte a mantener un peso saludable. Si tenés un estilo de vida sedentario y consumís más calorías de las que quemas, es probable que aumentes de peso. Sin embargo, si te movés y realizás ejercicio con regularidad, podés quemar esas calorías extras y evitar el aumento de peso.
Al mejorar el uso de calorías se logra controlar e inclusive prevenir enfermedades como la diabetes tipo 2 o el síndrome metabólico, junto con otras enfermedades asociadas a trastornos de lípidos o colesterol.
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Salud cardiovascular
En adición a la mejoría cardiovascular lograda por un peso saludable, otro beneficio de la actividad física es que puede mejorar la salud de tu músculo cardiaco.
Al hacer ejercicio, tu corazón trabaja más, ganando así fortaleza. De esta forma se logra que durante el día estar más tranquilo y por ende consumir menos energía. Esto puede reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, como la hipertensión arterial, la enfermedad coronaria.
Los beneficios obtenidos en la hipertensión no solo impactan en el corazón, sino, que también reducen ampliamente el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular(ACV).
Músculos y huesos fuertes
En segundo lugar, la actividad física también puede ayudar a fortalecer tus huesos y músculos. Al hacer ejercicio, tus músculos trabajan más y esto los hace más resistentes.
Para los mayores, esto es vital, ya que, contribuye a prevenir la pérdida de masa muscular relacionada con la edad. De la misma forma, fortalece los huesos, reduciendo el riesgo de osteoporosis.
Al mejorar tanto músculos como huesos puede reducir el dolor y ayudar a las articulaciones afectadas por artritis, reduciendo la rigidez articular y disminuyendo el daño causado por la misma.
Enfermedades crónicas
Además de las mejoras las afectaciones articulares o vasculares, el ejercicio tiende a optimizar las capacidades pulmonares y la respiración. De esta forma se atenúan los síntomas de afecciones como EPOC, asma, y fibrosis pulmonar.
¡Recordá siempre consultar con tu neumonólogo para saber qué actividades podes realizar y tu medicación con ellas!
Por otro lado, hacer ejercicio regularmente también reduce el riesgo de desarrollar algunos tipos de neoplasias. Estudios demuestran una reducción de prevalencia de cáncer de colon y mama en aquellos que ejercitan habitualmente.

Beneficios para la salud mental
El bienestar social y psicológico no es disociable de la salud física. Por lo que, el hacer ejercicio no solo previene y mejora afecciones corporales sino también psíquicas.
Los cambios que transita tu cuerpo al hacer ejercicio de forma regular pueden beneficiarte en uno o más de los ítems te nombraremos.
Estrés
El ejercicio es una forma efectiva de reducir los niveles de estrés en el cuerpo.
Durante el ejercicio, el cuerpo libera endorfinas, que son sustancias químicas que mejoran el estado de ánimo y reducen la sensación de dolor. Además, el ejercicio puede ayudar a reducir los niveles de cortisol, la hormona del estrés, en el cuerpo.
El ejercicio también puede ayudar a aliviar la tensión muscular y mejorar la calidad del sueño, lo que puede reducir los síntomas del estrés.
Autoestima, depresión y ansiedad
El ejercicio puede ser una forma efectiva de distraer la mente de los problemas y preocupaciones cotidianas.
Como ya mencionamos en: Ansiedad: síntomas, causas y cómo prevenirlos, el exceso de adrenalina y cortisol es un factor crítico, al utilizarlo en el ejercicio, y junto con las endorfinas generan un equilibrio del estado de ánimo.
Además hacer ejercicio aumenta los niveles de testosterona y por ende dopamina, la hormona del deseo. Es así que produce una sensación de bienestar y autorrealización.De esta forma tu cerebro te recompensará por tanto esfuerzo mejorando el estado de ánimo y reduciendo los síntomas de depresión y ansiedad. Notarás cómo mejoran las emociones negativas.
La actividad física también puede mejorar tu autoestima. Al hacer ejercicio y ver los resultados en tu cuerpo, puedes sentirte más seguro de ti mismo por lo que has logrado. Además, el ejercicio puede ayudarte a sentirte más independiente y con más energía.
Memoria y concentración
Al mejorar el sueño, el flujo sanguíneo cerebral, y el estrés, es probable que logres una mayor concentración y notes una mejoría en tu memoria. Por otro lado, seguramente te vas a sentir más motivado para realizar tus tareas, inclusive te costarán menos.
Es así que, al mantenerse activo mentalmente, el ejercicio supone una gran herramienta preventiva para afecciones mentales como demencias o alzheimer.
Consejos para mantener una actividad física regular
Mantener una actividad física regular puede ser un desafío, especialmente si llevas una vida ocupada. Aquí te dejamos algunos consejos que te pueden ayudar a mantener una rutina de ejercicio:
- Establece metas realistas: No intentes hacer demasiado en poco tiempo, ya que esto puede ser desmotivador. Comenzá con pequeñas metas y ve aumentando la intensidad y la duración gradualmente.
- Tené en cuenta que el músculo es como un elástico el cual se irá fortaleciendo pero también adquiriendo elasticidad a lo largo de la rutina. Si lo forzas mucho sin antes entrenarlo debidamente se puede romper, es decir, tener un desgarro.
- Encontrá un compañero de ejercicio: Hacer ejercicio con un amigo o familiar puede ser motivador y divertido.
- Hacé ejercicio en diferentes momentos del día: Tratá de variar el horario y el tipo de ejercicio que hacés.
- Hacé ejercicio en casa: Si no tenés tiempo para ir al gimnasio o al parque, podés hacer ejercicio en casa.
- Hacé ejercicio de manera consistente: Es importante que mantengas una rutina consistente de ejercicio. Según la organización mundial de la salud(OMS) hay que realizar 150 minutos de actividad física semanales como mínimo, con un ideal de 300 minutos
El exceso de ejercicio también es malo
Diversos estudios realizados demuestran que ejercicios mayores a dos horas acaban siendo contraproducentes.
Si experimentas fatiga, caída de cabello,falta de atención, memoria, insomnio si se realiza muy tarde, probablemente debas mejorar tu dieta aumentando las fuentes de colina, vitaminas, proteínas o hidratos de carbono según indique tu médico o nutricionista de cabecera.

Esperamos haber brindado información valiosa acerca de los múltiples beneficios del ejercicio regular para la salud física y mental. Mantener un estilo de vida activo y saludable es esencial para prevenir enfermedades crónicas, reducir el estrés y mejorar la calidad de vida. En MediLife, consideramos el ejercicio una herramienta preventiva fundamental para tu la salud física y mental, recomendamos encarecidamente la inclusión del ejercicio en tu rutina diaria.
¡En caso de que te haya quedado alguna duda no dudes en consultarnos!


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