Tu salud cardiovascular es vital para una vida saludable y longeva. Las enfermedades cardiovasculares son una de las principales causas de muerte en todo el mundo, para muchas de ellas puedes tomar medidas para reducir significativamente el riesgo de desarrollarlas.
En esta nota, te ofreceremos consejos prácticos cotidianos para cuidar de tu salud cardíaca y así prevenir enfermedades cardiovasculares
La clave: factores de riesgo
Para prevenir enfermedades cardiovasculares, es importante que conozcas tus factores de riesgo. Algunos factores de riesgo no se pueden controlar, como la edad, el sexo, la raza o la historia familiar de enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, hay muchos otros factores de riesgo que sí puedes controlar.
¿A qué le llamamos factores de riesgo?
Si bien ya te los hemos mencionado en: Prevenir un infarto: qué es, cuáles son sus síntomas y cómo sucede. No obstante recordemos que son todos aquellos hábitos, ya sea consumos o estilo de vida, que al realizarlos afectan desfavorablemente a la salud en general.
Es importante recordar que si bien individualmente predisponen al desarrollo de la enfermedad, la suma de ellos es lo que acaba culminando en la misma. Es decir, cuantos más poseas, mayor será tu riesgo.
Uno de los factores de riesgo más importantes es el estilo de vida. Una dieta poco saludable, la falta de actividad física, el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol y el estrés crónico son todos factores de riesgo que pueden contribuir al desarrollo de enfermedades cardiovasculares. Si deseás prevenir enfermedades cardiovasculares, debes trabajar para controlar estos factores de riesgo.

Estilo de vida
Muchas veces sin darnos cuenta adquirimos ciertas costumbres porque son prácticas en el día a día y suponen una solución rápida para seguir el ruedo. Es posible que a lo largo de esta sección te des cuenta de cuántas actividades cotidianas estas realizando mal.
Actividad física y sedentarismo
El sedentarismo es uno de los principales factores de riesgo y uno de los más prevalentes hoy en día. Si vivís muy cerca de tu trabajo o si trabajás desde casa y no realizás ejercicio, deberías preocuparte por este.
La actividad física regular es crucial para mantener una buena salud cardiovascular. Debés hacer ejercicio durante al menos 30 minutos al día, la mayoría de los días de la semana.
El ejercicio idealmente debe ser aeróbico, y puede ser cualquier actividad que te haga moverte, como caminar, correr, nadar, andar en bicicleta o bailar.
Puede ayudarte a reducir la presión arterial, mejorar los niveles de colesterol, reducir el azúcar en la sangre y controlar el peso. Además, el ejercicio puede ayudarte a reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo.
Peso e IMC
El peso es un factor importante en la prevención de enfermedades cardiovasculares, incluyendo el infarto.
La obesidad y el sobrepeso pueden contribuir a la acumulación de grasa en las arterias, lo que aumenta la presión arterial y la resistencia a la insulina. Además, la obesidad puede contribuir a otros factores de riesgo para enfermedades cardiovasculares, como el colesterol alto, la diabetes y la apnea del sueño.
Una manera de determinar si tenés un peso saludable es mediante el índice de masa corporal (IMC), que es una medida de la grasa corporal basada en la altura y el peso. Un IMC entre 18,5 y 24,9 se considera saludable, mientras que un IMC superior a 25 se considera sobrepeso y un IMC superior a 30 se considera obesidad.
Para mantener un IMC favorable, debes llevar una dieta equilibrada y hacer ejercicio regularmente. Si el tuyo es mayor a 25, es importante que trabajes con un profesional de la salud para desarrollar un plan de pérdida de peso que se adapte a tus necesidades y objetivos.
Hábitos de sueño
La falta de sueño y la mala calidad del sueño es otro factor que debés tener en cuenta, a menudo pasado por alto. Para poder corregir este factor no solo es necesario dormir al menos 7-8 horas cada noche, sino, tener una buena higiene del sueño.
La higiene del sueño son medidas que podemos tomar para lograr dormirnos más rápido, mejor, y sin despertares nocturnos. Estas son:
- Mantener un horario regular de sueño
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- Crea un ambiente adecuado para dormir: asegúrate de que tu habitación esté oscura, fresca y tranquila, con poca luz
- Evita la cafeína: evitá la cafeína por lo menos 4 horas antes de dormir.
- Establece una rutina de relajación: Esto podría incluir la lectura de un libro, escuchar música suave o tomar un baño caliente antes de acostarte.
- Usa la cama solo para dormir: evita utilizar la cama para actividades como trabajar o mirar televisión, ya que puede hacer que tu cerebro asocie la cama con actividades que no son de sueño.
- Evita las siestas prolongadas o mayores a 20 minutos

Realiza revisiones médicas regulares
Es recomendable hacerse revisiones médicas periódicas para evaluar el estado de salud general y detectar cualquier problema de salud a tiempo.
Lo primero que deberás realizar es una consulta, seguramente se te harán exámenes de rutina, y luego deberás acudir cada cierto tiempo según tu estado de salud. Se te evaluarán parámetros como:
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- La presión arterial, especialmente si tienes antecedentes familiares de hipertensión o enfermedades cardiovasculares.
- Análisis de sangre, colesterol alto, diabetes y la inflamación.
- El estado de tu corazón: un electrocardiograma(ECG) para ver la actividad eléctrica o un ecodoppler cardiaco para ver las medidas y presiones.
- Historial médico y antecedentes familiares
- Evaluación del estilo de vida en función a tu estado de salud actual
Control del estrés
El estrés crónico puede tener un impacto negativo de diversas formas en tu salud cardiovascular. Por ejemplo produciendo aumento de la tensión arterial, cambios en el ritmo cardiaco, sueño, inflamación, y perjudicando los niveles de azúcar y grasas en sangre.
Tratá de encontrar maneras de manejar el estrés, como hacer yoga, meditar o practicar la respiración profunda. También podés acudir a un psicólogo para mejorar tus relaciones interpersonales.
El segundo ítem clave: los consumos
Llevar una ingesta saludable diaria no es fácil. Esto no solo incluye tanto alimentos como el consumo de tabaco, alcohol y sustancias nocivas.
Dieta
Una dieta equilibrada y saludable es esencial para prevenir enfermedades cardiovasculares.
Tratá de incluir en tu dieta alimentos ricos en fibra, como frutas, verduras y granos enteros. Limita el consumo de grasas saturadas y grasas trans, presentes en alimentos procesados, y opta por fuentes saludables de proteínas, como pollo, pescado y frijoles.
Evitá al 100% los alimentos fritos. Estos alimentos pueden contribuir al aumento del colesterol y la presión arterial, lo que aumenta el riesgo cardiovascular.
El tabaco
Fumar puede dañar los vasos sanguíneos y aumentar el riesgo de enfermedades de los mismos, y cardíacas. Además, fumar puede contribuir al desarrollo de otras enfermedades crónicas, como el cáncer de pulmón y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Todo esto lleva al corazón a tener que trabajar más en peores condiciones.
Si fumas, es importante que hagas todo lo posible para dejar de fumar y evitar estar cerca de otras personas que fuman. Si tienes dificultades para dejar de fumar, habla con tu médico o busca ayuda de un profesional. Hay muchos recursos disponibles para ayudarte a dejar de fumar, como parches de nicotina, chicles, medicamentos recetados y técnicas especiales.
Limita el consumo de alcohol
Beber alcohol tiene un “efecto en J”, seguramente escuchaste que el vino es beneficioso para el colesterol bueno(HDL). Ciertamente, un vaso es beneficioso, pero a medida que aumenta el consumo este acaba siendo perjudicial. Acaba produciendo efectos iguales a los del estrés crónico, y dañando el hígado.
Es importante recordar que una bebida estándar(que supone un beneficio) es igual a 350 ml cerveza, 150 ml de vino o 50ml de licor.

Constancia y atención a síntomas
Prevenir enfermedades cardiovasculares es un proceso continuo y no algo que puedas hacer una vez y olvidarte. Debes estar comprometido a cuidar tu salud cardiovascular a lo largo de tu vida incluso si no tienes factores de riesgo conocidos.
Si bien estos consejos son útiles para prevenir enfermedades cardiovasculares, no son garantía de que nunca desarrollarás estas enfermedades
Debes prestar atención a estos síntomas comunes cardiovasculares y buscar atención médica de inmediato:
- Dolor en el pecho
- Falta de aire y fatiga
- Palpitaciones y desmayos
- Mareo
Esperamos haberte proporcionado información útil sobre la prevención de enfermedades cardiovasculares y los hábitos relacionados a ella. En MediLife nos preocupamos por la salud cardíaca de nuestros pacientes y buscamos fomentar la prevención con todos nuestros recursos. Recuerda que para ello dependemos de vos, de un estilo de vida saludable y de las revisiones médicas regulares.
Si tienes preguntas o inquietudes sobre tu salud cardiovascular, habla con uno de nuestros profesionales de la salud para recibir orientación y apoyo.


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