Todos hemos pasado por momentos complicados en nuestras vidas. Acudir a un psicólogo es un buen comienzo para empezar a cambiarlos o sacar provecho de los mismos con la ayuda de un profesional.
En esta nota encontrarás algunas sugerencias sobre cuándo es un buen momento para consultar un terapeuta, y qué síntomas son los más frecuentes
Significado de ir a terapia
Lo primero que debemos hacer es desconceptualizar el hecho de que acudir a un psicólogo significa que hayas perdido la cordura. Por el contrario, significa que te estás preocupando por tu salud mental. Es por ello que no debe ser motivo de pudor o negación solicitar ayuda, el ser humano depende de otros, así como otros dependen de nosotros.
Muchas veces, para cambiar las cosas es necesario cambiar la perspectiva, de la misma forma que para mejorar un trabajo es sabio pedir una segunda opinión. Con las vivencias de una situación, es similar, y, a veces, es necesario que nos orienten hacia otra perspectiva.
Síntomas más frecuentes
Existen muchos síntomas que sirven como indicio para saber si es un buen momento para acudir a un psicólogo.
Los primeros y más comunes
La ansiedad, la cual hemos detallado en: Ansiedad: síntomas, causas y cómo prevenirlos
Este síntoma está estrechamente relacionado con el estrés. Si bien el mismo paso a ser parte de la funcionalidad cotidiana del ser humano, se puede alcanzar un punto donde este se transforma en miedo. Al vivir con miedo todo posee una posibilidad de salir mal, y por ende pasas a estar en alerta constantemente.
Ambas situaciones pueden acabar llevándote a un ataque de pánico. A menudo los ataques de pánico son la evolución de una ansiedad no tratada previamente. Una vez que el miedo se vuelve constante, la preocupación de que las cosas salgan mal puede llevarte a temer por tu vida.
Si en algún momento experimentaste una sensación de falta de aire y/o de muerte, e inclusive desorientación (en un lugar ventilado), probablemente hayas tenido uno.
Siguiente en frecuencia la depresión ocupa un puesto alto. Encontrarás todo lo que debes saber en este artículo: ¿Qué significa estar deprimido y cómo ayudar a alguien que lo está?

Pensamientos
Es posible que experimentes otras manifestaciones de malestar, en lo que refiere a pensamientos agobiantes. Mencionaremos algunos:
- Pensamientos intrusivos
Estos pensamientos te atraviesan como flechas a voluntad de ellos sin previo aviso, para recordar una situación angustiante. También, puede que estos pensamientos sean despectivos o agresivos para con el otro, y eso te traiga incomodidad al no estar de acuerdo con los mismos.
- Pensamientos obsesivos
Puede que tengas preocupación constante sobre los mismos problemas a pesar de que sepas que no es el momento adecuado de tenerlos. A su vez también sientas que no existen más conclusiones o provecho que sacar al respecto.
- Pensamientos persecutorios
Los más frecuentes son pensar constantemente que alguien te quiere dañar o conspira contra ti. Por otro lado, se incluye en esta categoría la sensación constante de que lo observan o hablan sobre ti en todo momento.
Si estos te impiden mantener la atención o relacionarse con otras personas, lo mejor es tratarlos con un profesional.
Alteraciones de la imagen
Querer cumplir con estándares de belleza es normal, ya sea hegemónico o no. A veces se sufre por no alcanzarlos, o se tiene actitudes perjudiciales como no comer o vomitar. Otras veces se utilizan productos que generan malestar, o se considera una cirugía mayor e irreversible para alcanzarlos.
A su vez, forma parte el hecho de actuar de una forma, con la cual no estás a gusto contigo mismo, para entablar relación con personas.
Estas situaciones te pueden llevar a sentimientos de extrañeza contigo mismo, donde no te reconoces o sientes que eres otra persona. Incluso podés percibir que te observas a ti mismo desde arriba como si fuera una película. En psicología esto es un indicio de despersonalización.
Otros síntomas cardinales
Debemos remarcar la intolerancia a la frustración. En ella podés sentir que te molesta o entristece más de lo lógico, debes tenerla en consideración como síntoma.
Esta suele venir acompañada de otros como, baja autoestima, sensación de inseguridad, falta de control sobre su vida, estrechamente relacionada con la depresión.
Otro motivo de consulta frecuente son las actitudes impulsivas que pueden acabar siendo perjudiciales para tu salud. Estas actitudes pueden ser respuestas verbales o físicas agresivas indeseadas hacia el resto o contigo mismo. Considerá que las mencionadas también incluyen el ámbito sexual.
Se incluyen también el consumo desmesurado de cualquier tipo, el cual al no poder hacerlo causa angustia, enojo o tristeza:
- Sustancias ilegales
- Alcohol
- Medicación
- Comida
Por otro lado está la realización compulsiva de:
- Compras
- Apuestas
- Uso de contenido audiovisual(juegos, videos, pornografía)
Alteraciones en el sueño
Los síntomas mencionados acaban impactando en el sueño y la calidad del mismo. Es posible que hayas sentido que estas durmiendo menos, y que al hacerlo te levantas cansado como si no hubieras dormido o peor. Es importante que tomes esto como un indicio de que los síntomas están impactando en tu vida.
Motivos por los cuales es el momento indicado
Algunas situaciones poseen una carga emocional muy grande, y no siempre son el único motivo. Con esto nos referimos a que es posible que ya tengas cierta carga, y al transitar alguna de estas situaciones experimentes la suma de ambas. Los sentimientos se comportan cual olla a presión, o vaso que recibe la última gota para rebalsar…
En todos los casos a describir, es frecuente la necesidad de un acompañamiento
terapéutico para transitarlos de una forma más amena.
Duelos y rupturas de pareja
El partir de un ser querido (ya sea humano o no), suele ser un punto de inflexión sentimental en la vida de todos. Nos lleva a plantearnos si aprovechamos el tiempo realmente, y nos hace percatarnos de lo efímero de la existencia.
Tené en cuenta que experimentar alguno de los síntomas mencionados anteriormente es natural y parte del ser humano tras la pérdida de alguien que querías.
La diferencia radica en si estos te impiden realizar actividades cotidianas, y cuánto tiempo duran.
Las rupturas de pareja a menudo son similares a un duelo, a veces, más arduas, ya que, la persona que se pierde sigue físicamente contigo. En muchos casos también debes seguir comunicándote, ya sea por trabajo o por responsabilidades en común, lo cual prolonga más el desapego u olvido.
Todo esto acaba siendo una montaña rusa de sentimientos que varían desde la esperanza y el perdón, hasta la nostalgia, e inclusive la envidia y la ira. A pesar de que algunos de ellos no sean de agrado, allí están.
Lleva mucha predisposición y comunicación por parte de ambos lados para poder transitar la ruptura de la forma más amena posible.
Es aconsejable que, si la ruptura presenta un conflicto de intereses irresolubles entre ambos, causándote sentimientos displacenteros e intolerables, debas acudir a un psicólogo. ¡No olvides que para ello también existen terapias de pareja!
Dificultades en las relaciones personales
Es posible que notes que los problemas y discusiones con tu pareja, amigos, familiares, o compañeros de trabajo, hayan empezado a ser más frecuentes o peores. A causa de esto has estado perdiendo contacto o cercanía con ellos, y por ende aislándote.
Diagnóstico de enfermedad propia o de un ser querido
La noticia de una enfermedad muchas veces es motivo de preocupación e incertidumbre, otras veces, el comienzo de un final. Frente a una adversidad de esta índole no debés olvidar que la salud física está estrechamente relacionada con la salud mental, desde el sistema inmune, hasta la vitalidad.
Eventos traumáticos
Puede que hayas sufrido, o te comentaron que sufriste cuando eras pequeño, un evento traumático y no lo recuerdas. Es probable que en ese caso sea esto lo que te esté causando alguno de tus síntomas.
En este caso es aconsejable que acudas a un terapeuta para realizar psicoterapia, y así poder dilucidar e interpretar mejor tu pasado.
Problemas económicos
Al verse comprometida tu economía podés experimentar inseguridad por tu futuro y devenir. También una infinidad de dudas que te lleva a decir: ¿Y ahora que estoy en esta posición qué pasa si?…
Estas situaciones potencialmente te pueden llevar a desarrollar síntomas que ameritan un acompañamiento terapéutico para descubrir nuevas salidas o posibilidades. A veces no somos capaces de verlas, ya sea por estar ocupados con problemas mayores, o porque nuestro estado de ánimo no nos lo permite.
El espacio terapéutico es un espacio asignado para re evaluar alternativas que podrían suponer un beneficio en una problemática de esa magnitud
Dudas sobre ti mismo
Estrechamente relacionado con la inseguridad. Las dudas sobre tu futuro, sexualidad, o gustos particulares tienden a generar preocupación, más, cuanto más tarda uno en dilucidarlos. Es probable que sientas temor frente a la incógnita que no logras resolver, la psicología ofrece un excelente espacio para aceptar y debatir al respecto.
Quiero mejorar en…
La mayoría suele buscar ayuda frente a las situaciones más perjudiciales. Tené en cuenta que acudir a un psicólogo puede ser para mejorar otros aspectos de tu vida.
Es probable que quieras mejorar tus habilidades de comunicación para tu trabajo, o lograr tener relaciones más saludables, o quizás profundizar en tu autopercepción.
Por último, debemos aclarar que la mente humana posee una infinidad de formas de manifestación. Muchas veces se confunden patologías neurológicas, gastrointestinales, ginecológicos, y hasta cardíacas con manifestaciones psicológicas.
Esperamos haberte ofrecido un panorama completo sobre las múltiples causas en las cuales acudir a un psicólogo puede ser beneficioso. En MediLife nos preocupamos por su salud mental de igual manera que la física. Estamos aquí para acompañarlo y orientarlo en todos los aspectos.
¡No olvides contactarnos si precisas más detalles al respecto!


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