Enfermedades autoinmunitarias: causas, síntomas y tratamiento
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Las enfermedades autoinmunitarias son un grupo de trastornos en los que el sistema inmunológico del cuerpo ataca y daña los tejidos y órganos propios. Estas enfermedades pueden afectar a cualquier parte del cuerpo y pueden causar una amplia gama de síntomas, desde leves hasta potencialmente mortales.

En esta nota, exploraremos las causas, los síntomas y el tratamiento de las enfermedades autoinmunitarias. También discutiremos cómo puedes cuidarte a ti mismo si tienes una enfermedad autoinmunitaria.

¿A qué le llamamos enfermedad autoinmune?

Una enfermedad autoinmune es un trastorno en el que el sistema inmunológico del cuerpo ataca y daña los tejidos y órganos propios. El sistema inmunológico es responsable de proteger al cuerpo de las enfermedades y las infecciones, pero en una enfermedad autoinmune, el sistema inmunológico confunde las células y tejidos sanos del cuerpo con invasores extraños e intenta eliminarlos. 

Existen muchas enfermedades autoinmunitarias diferentes, que pueden afectar a cualquier parte del cuerpo, desde los órganos internos hasta la piel. Algunos ejemplos de enfermedades autoinmunitarias incluyen la artritis reumatoide, el lupus eritematoso sistémico, la enfermedad de Crohn, la esclerosis múltiple y la psoriasis.

Las enfermedades autoinmunitarias son a menudo crónicas y pueden tener un impacto significativo en la calidad de vida de quienes las padecen. Los síntomas pueden variar desde leves hasta potencialmente mortales y pueden incluir dolor, inflamación, fatiga, erupciones cutáneas y problemas de órganos.


Causas
Las causas exactas de las enfermedades autoinmunitarias aún no se comprenden en su totalidad, pero se cree que una combinación de factores genéticos y ambientales puede desencadenar la respuesta autoinmunitaria. 

Factores genéticos
En caso de que tengas familiares cercanos con enfermedades autoinmunitarias poseés un mayor riesgo de desarrollar estas enfermedades.

Algunos genes específicos se han asociado con ciertas enfermedades autoinmunitarias, aunque estos genes no siempre son determinantes. Por ejemplo, la artritis reumatoide tiene una fuerte asociación genética, y se cree que al menos una docena de genes diferentes pueden estar involucrados en el desarrollo de la enfermedad.

Los estudios también sugieren que la predisposición genética a las enfermedades autoinmunitarias puede ser heredada de forma no lineal, lo que significa que varios genes pueden trabajar juntos para aumentar el riesgo de desarrollar la enfermedad. 

Factores ambientales
Además de la genética y la epigenética, los factores ambientales también pueden contribuir al desarrollo de enfermedades autoinmunitarias. 

  • La exposición a ciertas sustancias tóxicas, como productos químicos, metales pesados y solventes, se ha asociado con un mayor riesgo de desarrollar enfermedades autoinmunitarias. La exposición al humo del cigarrillo también se ha relacionado con enfermedades autoinmunitarias como el lupus y la artritis reumatoide.

  • Las infecciones también pueden desempeñar un papel en el desarrollo de enfermedades autoinmunitarias. Algunos virus y bacterias pueden activar el sistema inmunológico y desencadenar una respuesta autoinmunitaria en personas que tienen una predisposición genética.

    Algunas infecciones que se han relacionado con el desarrollo de enfermedades autoinmunitarias incluyen el virus de Epstein-Barr, el virus del papiloma humano y la bacteria Borrelia burgdorferi (que causa la enfermedad de Lyme).

  • El estrés crónico también se ha relacionado con un mayor riesgo de desarrollar enfermedades autoinmunitarias. Esto es debido a que afecta al sistema inmunológico disminuyendo la producción de anticuerpos. También activa ciertas células inmunológicas que pueden contribuir a la inflamación y el daño de los tejidos.


Síntomas de las enfermedades autoinmunitarias
Los síntomas varían en gran medida, ya que dependen de la enfermedad autoinmunitaria específica. Sin embargo, hay ciertos síntomas comunes que pueden indicar la presencia de una enfermedad autoinmunitaria.

Fatiga
La fatiga es un síntoma común en muchas enfermedades autoinmunitarias. Puede ser una sensación de cansancio constante que no mejora con el descanso, y puede interferir con la capacidad de realizar tus actividades diarias normales.

La fatiga también puede ser un síntoma temprano de una enfermedad autoinmunitaria y puede ser uno de los primeros síntomas en aparecer.

Tené en cuenta que este síntoma es muy inespecífico y se presenta en muchas otras enfermedades, e inclusive puede ser algo totalmente normal. 

Dolor articular
El dolor articular es otro síntoma común en muchas enfermedades autoinmunitarias, incluyendo la artritis reumatoide, el lupus y la esclerodermia.

Este malestar puede llevarte a una sensación de rigidez e inflamación, ya sea continua o intermitente. El dolor en una o varias articulaciones, siendo más intenso por la mañana o después de un período de inactividad.

Problemas digestivos
Los problemas digestivos asociados con las enfermedades autoinmunitarias pueden manifestarse de diferentes maneras, dependiendo de la persona y de la enfermedad específica que padezcan.

Algunas enfermedades autoinmunitarias pueden afectar el sistema digestivo, causandote síntomas como dolor abdominal, diarrea, estreñimiento, y/o náuseas. La enfermedad inflamatoria intestinal y la enfermedad celíaca son dos enfermedades autoinmunitarias que pueden causar problemas digestivos.

Erupciones cutáneas
Las enfermedades autoinmunitarias también pueden afectar la piel y causar diversas erupciones cutáneas. Muchas de ellas siendo de gran sospecha para orientarte junto a tu médico a un diagnóstico. Los síntomas de las erupciones cutáneas pueden variar según la enfermedad autoinmunitaria en cuestión. Por ejemplo:

  • En el caso de la dermatomiositis se puede producir una erupción roja o violeta en la piel, especialmente en la cara, el cuello, los hombros y la parte superior del cuerpo. También puede haber inflamación y debilidad muscular en las extremidades.
  • En la psoriasis, otra enfermedad autoinmunitaria, se produce una acumulación de células de la piel que forma escamas gruesas y parches rojos en la piel, especialmente en los codos, las rodillas, el cuero cabelludo y la parte inferior de la espalda.
  • La esclerodermia es otra enfermedad autoinmunitaria que puede afectar la piel y causar engrosamiento y endurecimiento de la piel en las manos, los dedos y la cara. También puede haber problemas de circulación y daño a los órganos internos.
  • El lupus eritematoso sistémico(LES) tiene un signo clásico que es el enrojecimiento en nariz y mejillas “en alas de mariposa”.
  • Otras enfermedades autoinmunitarias que pueden causar erupciones cutáneas incluyen la dermatitis herpetiforme y el liquen plano.


Otros síntomas
Además de los síntomas mencionados anteriormente, las enfermedades autoinmunitarias también pueden causar fiebre, pérdida de peso, pérdida de cabello y cambios en la piel o en las uñas.

También es importante que tengas en cuenta que muchas enfermedades autoinmunitarias pueden afectarte múltiples órganos y sistemas del cuerpo. Esto puede resultar en una amplia gama de síntomas, y por ende un desafío para su diagnóstico.


Tratamiento
El tratamiento de las enfermedades autoinmunitarias depende del tipo de enfermedad y de la gravedad de los síntomas. En general, el objetivo del tratamiento es reducir la inflamación y la actividad del sistema inmunológico, así como controlar los síntomas y prevenir daños a los órganos y tejidos. Estos incluyen

  • Medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE): estos medicamentos se utilizan para aliviar el dolor, la inflamación y la fiebre. Algunos ejemplos de AINE incluyen el ibuprofeno y el naproxeno.
  • Corticosteroides: los corticosteroides son medicamentos que reducen la inflamación y la actividad del sistema inmunológico. Se pueden administrar por vía oral, inyectable o tópica. Sin embargo, su uso prolongado puede tener efectos secundarios tanto neurológicos, como aumento de peso, aumento de la presión arterial y mayor riesgo de infecciones.
  • Inmunosupresores: estos medicamentos reducen la actividad del sistema inmunológico y se utilizan para tratar enfermedades autoinmunitarias graves. Algunos ejemplos de inmunosupresores incluyen la azatioprina, el metotrexato y el micofenolato mofetil.
  • Terapia biológica: esta terapia utiliza proteínas producidas en un laboratorio para bloquear moléculas específicas que contribuyen a la inflamación y la actividad del sistema inmunológico. Algunos ejemplos de terapia biológica incluyen el adalimumab, el infliximab y el rituximab. 


Cuidados personales
Aunque no se pueden prevenir por completo las enfermedades autoinmunitarias, hay algunas medidas que podés tomar para reducir tu riesgo de desarrollar una enfermedad autoinmunitaria. Estas incluyen seguir una dieta saludable y equilibrada, hacer ejercicio regularmente, evitar el tabaco y el alcohol, reducir el estrés, y mantener una buena higiene personal para evitar infecciones.

Por otro lado, si tenés algún familiar con una enfermedad autoinmunitaria, debes comentarselo a tu médico para prestar especial atención a las manifestaciones tempranas. Es posible que si quien la padece es tu hijo necesite trabajar no solo con el médico sino con un profesional de la salud mental por el impacto emocional.

Es importante que si has desarrollado una, sigas las recomendaciones de tu médico y tomes los medicamentos según lo prescrito. Trata de asegurarte de programar revisiones regulares con tu médico para controlar tus síntomas y ajustar tu tratamiento según sea necesario.
 

Esperamos haberte acercado una introducción a este mundo tan amplio de malestares. En MediLife, estamos aquí para ayudarte en cada paso del camino. Si tienes alguna pregunta o inquietud acerca de las enfermedades autoinmunitarias, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.