La epilepsia es una afección neurológica que se caracteriza por convulsiones recurrentes, esto se debe fundamentalmente a que, la persona afectada, sufre una disminución del umbral de sensibilidad a las convulsiones. Estas convulsiones son causadas por una actividad eléctrica anormal en diferentes zonas del cerebro. Puede afectar a cualquier persona, en cualquier etapa de la vida.
Síntomas de la epilepsia
Los síntomas pueden variar según la persona y el tipo de convulsión que tenga. Algunos de los síntomas más comunes incluyen episodios de contracción y relajación muscular, pérdida de conciencia, mirada fija, movimientos repetitivos y sensación de confusión después de una convulsión.
Es muy común que la persona, también presente auras, que son descritos como destellos, escuchar pitidos, alucinar, cefaleas, adormecimiento de un miembro, percibir olores, entre otras. Lo característico de estas auras es que precede el evento convulsivo de la persona y esta las recuerda.
¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico de la epilepsia se realiza a través de una evaluación médica exhaustiva que incluye una revisión de los síntomas, una exploración neurológica y una serie de exámenes complementarios, estos puede incluir:
- EEG (electroencefalograma): una prueba que registra la actividad eléctrica del cerebro a través de electrodos colocados en el cuero cabelludo. Este examen puede ayudar a detectar patrones de actividad cerebral anormal que pueden ayudar al diagnóstico.
- Tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética (RM) del cerebro: estas pruebas de imagen pueden ayudar a detectar lesiones cerebrales, tumores u otras anomalías que pueden causar epilepsia.
- Análisis de sangre: se pueden realizar para detectar causas como infecciones o trastornos metabólicos.
Como verás, el diagnóstico de la epilepsia puede ser un proceso complejo y puede requerir varias pruebas y consultas con diferentes especialistas médicos.
Tipos de epilepsia
Hay varios tipos, y su clasificación es muy amplia, así que para facilitar el entendimiento de esta nota, las clasificaremos desde un punto de vista más simple.
Las podemos clasificar en dos grupos:
Las convulsiones generalizadas: afectan a ambos lados del cerebro. A su vez estas se subdividen en:
- Las convulsiones de ausencia, a veces llamadas epilepsia menor, pueden causar un parpadeo rápido o la mirada fija a lo lejos por unos pocos segundos.
- Las convulsiones tonicoclónicas, también llamadas epilepsia mayor, pueden hacer que la persona grite, pierda el conocimiento, se caiga al piso, tenga rigidez o espasmos musculares.
Por otro lado, las convulsiones focales se localizan en una sola área del cerebro, también se conocen como convulsiones parciales.
- Las convulsiones focales simples afectan una pequeña parte del cerebro. Estas convulsiones pueden causar sacudidas o un cambio de sensación, como un sabor u olor extraño.
- Las convulsiones focales complejas pueden hacer que la persona con epilepsia se sienta confundida o aturdida. La persona no podrá responder preguntas ni seguir instrucciones por unos pocos minutos.
- Las convulsiones generalizadas secundarias comienzan en una parte del cerebro, pero luego se extienden a ambos lados del cerebro. En otras palabras, la persona primero tiene una convulsión focal, seguida de una convulsión generalizada.
Causas de la epilepsia
Las causas pueden ser diversas, algunas de ellas pueden ser lesiones cerebrales, tumores cerebrales, accidentes cerebrovasculares, enfermedades del sistema nervioso, infecciones cerebrales y trastornos genéticos. En algunos casos, la causa de la epilepsia puede ser desconocida.
Tratamiento de la epilepsia
El tratamiento va a depender de la gravedad y la causa de las convulsiones. Aquí hay algunos tratamientos comunes para la epilepsia:
- Medicamentos antiepilépticos: Son la forma más común de tratar la epilepsia. Estos medicamentos pueden ayudar a prevenir las convulsiones y reducir su gravedad. Es importante tomar los medicamentos según las indicaciones de su médico y no interrumpir el tratamiento sin consultarlo primero.
- Cirugía cerebral: Puede ser una opción para algunas personas con epilepsia que no responden a los medicamentos antiepilépticos o donde la causa de la epilepsia sea de resolución quirúrgica, como un tumor o malformaciones. Durante la cirugía, el cirujano elimina el área del cerebro que está causando las convulsiones.
- Estimulación del nervio vago: Es un tratamiento que involucra la implantación de un dispositivo en el cuello que estimula el nervio vago. Este tratamiento puede reducir la frecuencia y la gravedad de las convulsiones.
¿Cómo vivir con epilepsia?
Vivir con epilepsia puede ser un desafío, pero hay muchas cosas que puedes hacer para manejar tus síntomas y mejorar tu calidad de vida. A continuación te recomendamos algunas de las estrategias que pueden ayudarte:
- Toma tus medicamentos según las indicaciones
Es importante que no saltees o te olvides la toma de tus medicamentos esto te va a servir para mantener las convulsiones bajo control. Si tienes problemas para recordar tomar tus medicamentos, considera usar una aplicación de recordatorio de medicamentos o un sistema de pastillero.
- Mantén un estilo de vida saludable
Esto incluye dormir lo suficiente, mantener una dieta saludable y equilibrada, hacer ejercicio regularmente y evitar el alcohol y las drogas recreativas. Esto puede ayudar a reducir la frecuencia y la gravedad de las convulsiones.

- Aprende a manejar el estrés
El estrés puede desencadenar convulsiones en algunas personas con epilepsia. Aprender técnicas de manejo del estrés, como la meditación y la respiración profunda, puede ayudar a reducir el estrés y prevenir convulsiones.
- Comunica tus necesidades a familiares y amigos
Es importante que tus seres queridos estén informados sobre tu epilepsia y cómo pueden ayudarte en caso de que tengas una convulsión. También es útil tener un plan de acción en caso de emergencia (más adelante se comentará qué hacer en una crisis convulsiva).
- Busca apoyo emocional
La epilepsia puede ser una afección estresante y emocionalmente desafiante. Busca apoyo emocional de amigos, familiares o grupos de apoyo para personas con epilepsia. Hablar con alguien que entienda lo que estás pasando puede ser muy reconfortante.
Mitos y realidades sobre la epilepsia
La epilepsia es una afección que a menudo está rodeada de mitos y malentendidos. Vamos a tratar de desmentir o afirmar algunos de ellos:
La epilepsia es contagiosa
Falso. La epilepsia no es contagiosa. No puedes contraer epilepsia al estar en contacto con alguien que la padece.
Las personas con epilepsia siempre tienen convulsiones
Falso. No todas las personas con epilepsia tienen convulsiones. Algunas personas tienen otros síntomas, como cambios en la conciencia o sensaciones extrañas.
Las personas con epilepsia tienen discapacidades intelectuales
Falso. La epilepsia no afecta la inteligencia de una persona. Sin embargo, algunas personas con epilepsia pueden tener dificultades para aprender debido a las convulsiones frecuentes o los efectos secundarios de los medicamentos antiepilépticos.
La epilepsia se cura con la cirugía cerebral
Cierto en algunos casos. La cirugía cerebral puede curar la epilepsia en algunos casos, especialmente cuando las convulsiones son causadas por una lesión cerebral localizada. Sin embargo, la cirugía no es adecuada para todos los casos de epilepsia.
Consejos para ayudar a alguien durante una convulsión

Si estás presente cuando alguien tiene una convulsión, es importante actuar con rapidez y seguridad. Aquí hay algunos consejos para ayudarlo:
- Mantén la calma
Es importante mantener la calma durante una convulsión. Si estás nervioso o asustado, esto puede empeorar la situación. Recuerda que las convulsiones son comunes en las personas con epilepsia y que generalmente no son peligrosas.
- Garantizar seguridad
Asegúrate de que la persona esté segura durante la convulsión. Si es posible, coloca algo suave debajo de su cabeza para evitar lesiones. No trates de detener la convulsión o mover a la persona durante la misma.
- Protege a la persona de lesiones
Si la persona tiene objetos a su alrededor que puedan causar lesiones durante la convulsión, como muebles o objetos afilados, trata de moverlos suavemente para evitar lesiones.
- Observa la duración de la convulsión
Hay que prestar suma atención a si dura más de cinco minutos o si la persona tiene varias convulsiones seguidas, en ese caso, busca atención médica de inmediato.
- Ayuda a la persona después de la convulsión
Después de la convulsión, la persona puede sentirse confundida, cansada o tener dolores musculares. Ofrece apoyo emocional y ayúdala a recuperarse. Si la persona está tomando medicamentos antiepilépticos, asegúrate de que los tome según las indicaciones de su médico.
Antes de que te vayas, nos gustaría recordarte que la epilepsia es una afección neurológica común que puede afectar a cualquier persona. Aunque la epilepsia puede ser desafiante, hay muchas formas de manejarla.
Si vos o alguien que conoces tiene epilepsia, es importante buscar tratamiento y apoyo adecuados. Con esto y una buena gestión de la condición, la mayoría de las personas con epilepsia pueden llevar una vida normal y saludable.
Esperamos que esta guía haya sido útil para comprender la epilepsia y su impacto en la vida cotidiana. Recuerda que siempre es importante buscar ayuda profesional si tienes cualquier inquietud o síntoma relacionado con la epilepsia. No dudes en consultarnos, en Medilife sabemos como llevar un buen manejo de la afección.


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