La importancia de la detección temprana del cáncer de mama
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El cáncer de mama es uno de los tipos de cáncer más comunes en las mujeres de todo el mundo. De hecho, se estima que 1 de cada 8 mujeres desarrollará cáncer de mama en algún momento de su vida. La detección temprana del cáncer de mama es esencial para su prevención y tratamiento efectivo, ya que cuanto antes se detecte, mayores son las posibilidades de éxito del tratamiento.

En este artículo, te hablaremos sobre la importancia de la detección temprana del cáncer de mama, así como de los métodos de detección disponibles y lo que puedes hacer para mantener la salud de tus senos.

Detección temprana del cáncer de mama
La detección temprana del cáncer de mama es importante porque puede ayudar a salvar vidas.

Cuando el cáncer de mama se detecta en una etapa temprana, el tratamiento es menos invasivo y tiene mayores posibilidades de éxito. Esto significa que la persona afectada puede volver a su vida diaria más rápidamente y que la calidad de vida puede mejorar.


Pronóstico ante la detección
En etapas tempranas, las posibilidades de curación son altas. Según la American Cancer Society, la tasa de supervivencia a cinco años para el cáncer de mama en etapa temprana es del 99%. Sin embargo, es importante recordar que cada caso es único y que el pronóstico médico puede variar según el tipo y la etapa del cáncer, así como según la edad y la salud general de la paciente.

En cambio, al detectarse en etapas avanzadas o cuando ya ha hecho metástasis a otras partes del cuerpo, el pronóstico médico puede ser menos favorable. El tratamiento para el cáncer de mama avanzado todavía puede ser efectivo para controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida.

Más allá de la etapa en la que se detecten, el subtipo de cáncer de mama es otro factor determinante. Los tratamientos pueden incluir terapia hormonal, quimioterapia y terapia dirigida, algunos poseen muy buena respuesta a un tipo de tratamiento que a otro.

Exámenes en cánceres ya tratados
Los exámenes que se utilizan para la detección son una forma efectiva de controlar el cáncer de mama en mujeres que ya han sido diagnosticadas con la enfermedad.

La detección temprana de una posible recurrencia o aparición de un nuevo tumor puede ayudar a que el tratamiento sea más efectivo y a mejorar las posibilidades de supervivencia. Según la American Cancer Society, el riesgo de recurrencia para una persona con cáncer de mama en estadio temprano es de alrededor del 10% al 20%, dependiendo el tipo de cáncer.

Tipos de exámenes de detección disponibles
Existen dos tipos principales de exámenes de detección de cáncer de mama: la mamografía y el examen clínico de los senos.

La mamografía es un examen de imagen que se utiliza para detectar posibles signos de cáncer de mama antes de que sean visibles o palpables. Es una técnica de diagnóstico por imágenes que utiliza rayos X de baja dosis para crear imágenes detalladas de las mamas.

Durante una mamografía, colocarás la mama entre dos placas de rayos X y se aplicará una pequeña cantidad de presión para aplanarla y obtener una imagen más clara. Esto puede causarte cierta incomodidad o dolor temporal, pero el procedimiento dura sólo unos minutos.

Las mamografías son importantes para la detección temprana del cáncer de mama, ya que pueden detectar bultos o masas que son demasiado pequeños para ser detectados por el tacto. Se recomienda que las mujeres comiencen a realizarse mamografías regulares a partir de los 40 años, aunque esto puede variar según los antecedentes familiares y personales de cada paciente.

Adicionalmente, según el resultado obtenido, se puede llegar a realizar una biopsia con un “mammotome”. Este dispositivo sirve para tomar una pequeña porción del tejido sospechoso con una fina aguja. Este tejido se observará en un microscopio para determinar si es un cambio normal o maligno.


El examen clínico de los senos, por su parte, es un examen físico en el que un médico o enfermero revisa los senos en busca de bultos o irregularidades.

Realizar la cirugía más pequeña
La cirugía es una opción de tratamiento común para el cáncer de mama. El tipo de cirugía que se recomienda depende del tamaño y la ubicación del tumor, así como de si se ha diseminado a los ganglios linfáticos cercanos.

Los tipos de cirugía de cáncer de mama incluyen:

  • Lumpectomía: Es una cirugía conservadora que consiste en extirpar solo el tumor y un pequeño margen de tejido sano alrededor del mismo.
  • Mastectomía: Es una cirugía radical que implica la extirpación completa de la mama afectada.
  • Mastectomía doble: Implica la extirpación de ambas mamas, aunque esto puede ser una elección personal y no necesariamente es necesario para el tratamiento.

Cuanto antes se detecte el tumor, menor será la cirugía a realizar. Esto es importante, porque generalmente después de una mastectomía es necesaria una cirugía plástica o con implantes.

Consejos para detectarlo a tiempo desde casa
Además de los exámenes de detección tecnológicos, existen otros que pueden ayudarte a reducir el riesgo de detectar cáncer de mama en un estadío avanzado. Uno de ellos es el autoexamen, para este debes:

  • Observar tus senos frente al espejo con los brazos a los lados y buscar cualquier cambio en el tamaño, forma, textura o color de la piel. También presta atención a la presencia de protuberancias o bultos.
  • Después con los brazos levantados para ver cambios debajo de tus axilas.
  • Inclínate hacia adelante con las manos en las caderas y observa tus senos en busca de cualquier cambio en su forma o apariencia.
  • Palpa tus senos mientras estás acostada boca arriba con un almohadón debajo de tu hombro derecho. Coloca el brazo derecho detrás de la cabeza y usa la mano izquierda para palpar tu seno derecho.
    Usa los dedos en movimientos circulares y suaves para buscar cualquier bulto o protuberancia en tu seno. Repite esto con tu seno izquierdo.
  • Realiza lo mismo estando de pie o sentada con los brazos a los lados

Además de la textura hay algunos síntomas a los que debes prestar especial atención como: 

  • Hundimientos, arrugas o hoyuelos en la piel de la mama.
  • Hinchazón, enrojecimiento o calor en la mama.
  • Pezón invertido o que se encuentra hacia abajo.
  • Secreción del pezón que no es leche, especialmente si es sangre.
  • Cambios en el tamaño o forma de la mama.

Es importante tener en cuenta que algunos de estos síntomas pueden ser causados por otras condiciones diferentes al cáncer de mama. ¡Aun así, si encuentras cualquier anomalía o cambio en tus senos, consulta a un profesional médico de inmediato!


Otros factores que influyen sobre la salud de tus senos
Mantener un peso saludable, hacer ejercicio regularmente, evitar el consumo excesivo de alcohol, y no fumar son algunas de las medidas que puedes tomar.

Además, las mujeres que tienen hijos antes de los 30 años tienen un riesgo ligeramente menor de desarrollar cáncer de mama en comparación con las mujeres que no han tenido hijos o las que tuvieron hijos después de los 30 años.

Finalmente, también se ha estudiado la posible relación entre el uso de anticonceptivos y el cáncer de mama, y los resultados no son concluyentes. Algunos estudios sugieren un posible aumento del riesgo de cáncer de mama en mujeres que han tomado anticonceptivos hormonales durante un período prolongado, especialmente si comenzaron a tomarlos en una edad temprana.

Empero, también se ha encontrado que el riesgo de cáncer de mama disminuye después de suspender el uso de anticonceptivos hormonales y que el riesgo de cáncer de mama asociado con el uso de anticonceptivos es bajo en general.


Esperamos que esta nota haya sido de utilidad para entender que la detección temprana puede salvar vidas y garantizar un mejor resultado del tratamiento. En MediLife consideramos a la salud preventiva una gran herramienta para cuidar de la salud de todas las mujeres.

¡No dejes de escribirnos si te interesa saber más al respecto!