Las vacunas son una protección fundamental para ti, ya que ayudan a prevenir enfermedades infecciosas. Es crucial entender la importancia de vacunarse para mantener tu salud en buen estado. A través de una serie de inmunizaciones, tu cuerpo desarrolla defensas contra agentes infecciosos, fortaleciendo tu sistema inmunológico.
En esta nota haremos una revisión sobre las virtudes de este método de prevención y su importancia.
Las funciones principales de las vacunas
Evitan enfermedades graves
Las vacunas te brindan una defensa eficiente contra enfermedades graves. Al recibir las vacunas adecuadas, te proteges contra virus y bacterias. Estas enfermedades pueden tener complicaciones devastadoras e incluso pueden poner en peligro tu vida.
Virus
Estos microorganismos, a pesar de no tener una gran estructura, cuentan con mecanismos suficientes para causar estragos en tu cuerpo. Muchas veces utilizando las propias funciones del cuerpo humano a su favor.
Estas son las vacunas que nos protegen de ellos:
- Vacuna contra el virus de la influenza (gripe): Esta vacuna se administra anualmente para prevenir la gripe, una enfermedad respiratoria contagiosa que puede provocar fiebre, tos, dolor de garganta, congestión nasal, dolores musculares y fatiga. ¡Recordá que la vacuna de la gripe se actualiza cada año para adaptarse a las cepas virales predominantes!
- Vacuna contra el virus del sarampión, las paperas y la rubéola (MMR): Esta vacuna protege contra tres enfermedades virales.
El sarampión causa erupción cutánea, fiebre alta y complicaciones graves.
Las paperas provocan hinchazón dolorosa de las glándulas salivales y pueden tener complicaciones como inflamación testicular o meningitis.
La rubéola, también conocida como sarampión alemán, puede causar erupción cutánea leve y fiebre, pero es especialmente peligrosa durante el embarazo debido al riesgo de defectos congénitos en el feto.
- Vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH): Esta vacuna protege contra varias cepas del VPH, un virus de transmisión sexual que puede causar cáncer cervical, vaginal, vulvar, anal, de pene y de garganta. También previene las verrugas genitales.
- Vacuna contra el virus de la poliomielitis: Esta vacuna previene la poliomielitis, una enfermedad viral que puede causar parálisis y daño permanente en el sistema nervioso.
- Vacuna contra la hepatitis A y B:
La hepatitis A, una enfermedad viral que afecta el hígado provocando náuseas, diarreas, vómitos, e inclusive fallos graves en el hígado.
La hepatitis B es una infección viral del hígado que puede causar enfermedad hepática crónica, cirrosis y cáncer de hígado. La hepatitis B se transmite a través de la sangre, el contacto sexual no protegido o de madre a hijo durante el parto.
- Vacuna contra la varicela: Esta vacuna protege contra el virus de la varicela-zóster, que causa la varicela. La varicela es una enfermedad altamente contagiosa caracterizada por la aparición de ampollas en todo el cuerpo, picazón y fiebre.
- Vacuna contra el virus del dengue: El dengue es una enfermedad transmitida por mosquitos que puede causar fiebre alta, dolor en las articulaciones y erupciones cutáneas.
- Vacuna contra la fiebre amarilla: Esta vacuna te protege contra el virus de la fiebre amarilla, que se transmite a través de la picadura de mosquitos infectados. La fiebre amarilla puede causar fiebre alta, ictericia, insuficiencia hepática y en algunos casos puede ser mortal.
Existen otras vacunas como la vacuna contra la Encefalitis Japonesa, contra la Rabia, fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, fiebre hemorrágica de Marburgo, y Ébola fiebre del Nilo Occidental. Las cuales son fundamentales a tener en cuenta en caso de viajar a zonas endémicas.

Bacterias
Continuando con los microorganismos más peligrosos, las bacterias ocupan otro gran lugar en el podio. A pesar de la existencia de múltiples antibióticos, las vacunas demostraron ser una herramienta fundamental en la lucha contra estos.
Algunos ejemplos de vacunas contra bacterias y las enfermedades que previenen son:
- Vacuna contra el Streptococcus pneumoniae: Esta vacuna previene las infecciones causadas por la bacteria Streptococcus pneumoniae, incluyendo la neumonía, la meningitis, la otitis media y la bacteriemia.
- Vacuna contra el Haemophilus influenzae tipo b (Hib): Esta vacuna protege contra la bacteria Haemophilus influenzae tipo b, que puede causar meningitis, neumonía, epiglotitis, celulitis y otras infecciones graves, especialmente en niños pequeños.
- Vacuna contra el meningococo: Esta vacuna se dirige a diferentes serogrupos de la bacteria Neisseria meningitidis, que puede causar meningitis y sepsis. Estas infecciones son graves y pueden ser mortales en cuestión de horas.
- Vacuna contra el tétanos, difteria y tos convulsa acelular (Tdap): Esta vacuna combina la protección contra:
Difteria: Esta vacuna protege contra la bacteria Corynebacterium diphtheriae, que causa la difteria. La difteria puede afectar las vías respiratorias y producir una membrana en la garganta que dificulta la respiración. La enfermedad puede ser potencialmente mortal si no se trata adecuadamente.
Tétanos: Esta vacuna previene el tétanos, el cual causa rigidez muscular y espasmos dolorosos, y puede llevar a complicaciones graves e incluso la muerte si no se trata adecuadamente.
Tos convulsa: La Bordetella pertussis causa la tos convulsa. La misma puede ser grave, especialmente en bebés y niños pequeños, y puede llevar a problemas respiratorios y complicaciones pulmonares.
- Vacuna contra la enfermedad meningocócica: Esta vacuna protege contra las infecciones causadas por la bacteria Neisseria meningitidis, que puede causar meningitis y sepsis.
Al igual que los virus existen vacunas para bacterias de zonas endémicas las cuales hay que tener en cuenta. Algunas son la vacuna contra el cólera, la peste bubónica (que incluye septicémica y neumónica), y la fiebre tifoidea.

Protección fundamental para todos
Los más vulnerables: inmunocomprometidos
Las vacunas juegan un papel crucial en la protección de las personas inmunocomprometidas, que tienen un sistema inmunológico debilitado debido a condiciones médicas subyacentes o tratamientos médicos. Estas personas son más susceptibles a infecciones graves y tienen un mayor riesgo de complicaciones.
Es importante tener en cuenta que no todas las vacunas están recomendadas para todas las personas inmunocomprometidas. Algunas vacunas, como las vacunas vivas atenuadas, pueden no ser seguras para ciertos individuos con sistemas inmunológicos debilitados. Sin embargo, existen vacunas inactivadas y otros enfoques para la inmunización que son seguros y efectivos en personas inmunocomprometidas.
Algunas vacunas que generalmente no se administran a personas inmunocomprometidas incluyen:
- Vacuna contra la fiebre amarilla y contra la varicela contienen un virus vivo atenuado y generalmente no se recomienda para personas inmunocomprometidas. Esto se debe a que existe un riesgo teórico de que el virus se reactive y cause enfermedad.
- La vacuna oral contra la poliomielitis (OPV) contiene virus vivos atenuados y generalmente no se recomienda para personas inmunocomprometidas. Tampoco se recomienda en quienes conviven con ellos, ya que el virus se excreta por heces y puede causar infección.
Es importante destacar que las recomendaciones específicas sobre vacunas para personas inmunocomprometidas pueden variar. Para ello se tienen en cuenta variables como la condición médica, el estado inmunológico individual, y el riesgo beneficio.
Contribuye a la inmunidad colectiva
Al vacunarte, no solo te proteges a ti mismo, sino también a los más vulnerables de la sociedad. Al mantener altos niveles de vacunación en la comunidad, se reduce la propagación de enfermedades infecciosas.
Esto es especialmente importante para personas con sistemas inmunológicos debilitados, como bebés, niños pequeños, ancianos y aquellos que no pueden recibir ciertas vacunas debido a condiciones médicas. Al formar parte de la inmunidad colectiva, ayudas a proteger a quienes no pueden vacunarse.

Protección a largo plazo y comunidad
Cuando una persona se vacuna, su sistema inmunológico desarrolla defensas contra un patógeno específico. Esto significa que, en caso de estar expuesto a ese patógeno en el futuro, el sistema inmunológico podrá reconocerlo y combatirlo de manera más efectiva, evitando así la propagación de la enfermedad.
Sin embargo, la inmunidad colectiva no solo se basa en la protección individual, sino en la protección de toda la comunidad. Cuando un alto porcentaje de la población está vacunado, se crea una especie de barrera de protección.
La proporción de la población que debe estar vacunada para lograr la inmunidad colectiva varía según la enfermedad. En general, cuanto más contagiosa sea la enfermedad, mayor será el porcentaje necesario de personas vacunadas para alcanzar la inmunidad colectiva. Esto se conoce como umbral de inmunidad colectiva.
Impacto global de la vacunación: Erradicación de enfermedades
La vacunación ha tenido un impacto significativo a nivel global en la erradicación de enfermedades.
Gracias a los programas de vacunación, enfermedades como la viruela fueron eliminadas y otras, como la poliomielitis, están en camino de ser erradicadas. La vacunación masiva ha demostrado ser una estrategia efectiva para prevenir brotes y detener la propagación de enfermedades infecciosas.
Esperamos haberte ayudado a comprender la importancia y la protección que brindan las vacunas contra las enfermedades infecciosas.. En MediLife insistimos en la medicina preventiva como uno de los pilares fundamentales de la salud para el cuidado de la comunidad.
¿Te quedaron dudas al respecto? Recuerda que estamos a tu disposición para aclararlas.


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